Enfermedades cardíacas y la elección de la grasa
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Europa. El tipo de grasa en su dieta afecta directamente la salud cardíaca — y aquí es exactamente donde entra en juego el aceite de oliva virgen extra.
El papel del ácido oleico
Aproximadamente el 70–80 % del aceite de oliva es ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado. Los estudios científicos muestran que reemplazar las grasas saturadas (mantequilla, margarina) por ácido oleico:
- Reduce el colesterol LDL (malo)
- Mantiene o eleva el colesterol HDL (bueno)
- Ayuda a equilibrar la presión arterial
Una declaración de salud aprobada por la UE
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha reconocido oficialmente que los polifenoles del aceite de oliva protegen los lípidos sanguíneos del daño oxidativo. Para este efecto, se recomiendan unos 5 mg de hidroxitirosol en 20 g de aceite de oliva al día.
El estudio PREDIMED
Publicado en el New England Journal of Medicine, este estudio a gran escala encontró que una dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen extra redujo el riesgo de infarto, ictus y muerte cardiovascular en aproximadamente un 30 %.
Consejos prácticos
- Use aceite de oliva virgen extra prensado en frío en lugar de mantequilla y aceite de girasol
- Consúmalo crudo en ensaladas; el calor reduce los polifenoles
- 2–3 cucharadas al día es el rango ideal
La elección más natural para su corazón: Europe Olive Oil — de Creta a las mesas europeas.